Regreso del futuro a 1798 con Marty McFly – Nelson en la música y la pintura. La victoria de El Nilo y la tragedia de Trafalgar.

Marty-McFly-marty-mcfly-30105735-500-272Aparentemente hoy es una fecha sin relevancia como otra cualquiera, salvo porque el cine nos recuerda que Marty McFly llegó al futuro, hoy nuestro presente, desde 1985. Pero como dice mi amigo Luilli, soy muy dado a recordar a los muertos y también, como no, los acontecimientos históricos que rodean a esos muertos y que a mí me divierten llenando el anecdotario de mi vida de momentos también históricos.

Además de la llegada de Marty en su patinete “hoverboard”, hoy también se recuerda un acontecimiento que forjó la historia del mundo que hoy conocemos. O quizá por ponerlo más modestamente, el comienzo de la “Pax Britanica”, que permitiría a Inglaterra y especialmente a la flota de la Royal Navy disfrutar más de 100 años de paz en la mar sin otra armada que la desafiase. La fecha del 21 de Octubre se celebra todos los años en las filas de la Royal Navy porque representa una victoria, perseguida durante varias décadas, sobre los Franceses y Españoles por el dominio de los mares de una gran parte del mundo. Sobre esta interpretación podemos discrepar y discutir largo y tendido, pero yo prefiero dejar a un lado los ardores patrios contra la pérfida Albión y simplemente recordar los acontecimientos históricos. El que mejor nos habló de estos personajes históricos fue Benito Perez Galdós en el primer capítulo de los episodios Nacionales, Trafalgar. Como Galdós nos recuerda en el libro, nuestra Armada no sería la que fué si no fuese por haberse enfrentado en innumerables ocasiones a la Royal Navy y haber rivalizado juntas por el dominio de los mares. Creo que este sentir es recíproco, el almirante Horatio Nelson y la figura histórica que representa, no sería  la que es sin Federico Gravina, Churruca y otros muchos marinos ilustres Españoles que murieron en Trafalgar; por supuesto tampoco lo sería sin Napoleón, abatido y humillado en El Nilo. Algo que me fascina especialmente de todas estas historias es, en primer lugar, el respeto y la admiración que los marinos Ingleses tenían por los Españoles y que hacía de un combate naval un duelo entre caballeros, cargado de respeto e incluso porqué no decirlo, de cierto romanticismo. En segundo lugar porque muchos de esos marinos eran gentes muy ilustradas. Nuestra Armada era una marina de hombres ilustres, muy bien educados y formados; algunos eran arquitectos, matemáticos, científicos, biólogos, astrónomos, geógrafos, cartógrafos y por supuesto, eran exploradores de fronteras. El equivalente actual de ellos serían los ingenieros de la NASA y ESA que hoy exploran las fronteras de nuestro sistema solar en misiones con vehículos espaciales y robots como “Curiosity” en Marte. Con total seguridad también, aunque Ingleses y Españoles combatían en el mar, compartían algo que une y acerca: tenían en común la curiosidad por entender el mundo.

Trato de ver el día de hoy, algo más de 210 años después, desde una perspectiva más bonita que las astillas, sables, las balas de cañón y el olor a pólvora de los cañones de 24 libras. La cuestión podría empezar en un lugar conocido por muchos y con una pregunta que quizá no siempre nos hemos preguntado: ¿por qué razón la plaza más importante y grande de Londres tiene nombre de un Cabo de la costa Atlántica del Sur de España, en la Provincia de Cádiz? Los turistas van a Londres y se tiran fotos al lado de unos leones gigantes que custodian una columna Corintia con un marino en lo más alto que mira hacia Westminster a través de Whitehall y al final, al otro lado del Canal hacia Francia. El bronce que encarna esos leones pertenece a la fundición de cañones Españoles perdidos en combate. Los barcos que los portaban y las tripulaciones que los dispararon fueron apresados, heridos, destruidos, quemados o hundidos en la batalla de Trafalgar, esas eran las órdenes del Almirantazgo. En la base de esa columna Corintia hay cuatro escenas de batallas navales: San Vicente, Copenhague, El Nilo y Trafalgar. Llegando a la plaza por Strand y dejando la National Gallery y la iglesia de St. Martin-in-the-Fields a la derecha, al cruzar la rotonda se pasa por un edificio espectacular con tres arcos que entra en The Mall y atraviesa St Jame’s Park; desde ahí se dirigían las acciones y operaciones navales de la flota inglesa en el mundo, es el Almirantazgo Británico (en realidad ese arco aún no existía en 1805, pero sí el edificio adjunto. El arco y el edificio lo construyó Eduardo VII en honor a la Reina Victoria – en la fachada se puede leer: “ANNO DECIMO EDWARDI SEPTIMI REGIS VICTORIÆ REGINÆ CIVES GRATISSIMI MDCCCCX”, que es “In the tenth year of the reign of King Edward VII, to Queen Victoria from a grateful nation, 1910”). La plaza de la que hablo es Trafalgar, pero el nombre no es inglés. Trafalgar responde al nombre árabe “Taraf al Ghar” que significa “El cabo de La Cueva“. Es el Cabo Trafalgar en Caños de Meca, municipio de Barbate, Cadiz.

Hoy hablando de Marty, su monopatín supersónico y las botas Nike de cordones que se anudan automáticamente apretando un botón, mis amigos y amigas me han recordado este acontecimiento histórico y me han animado a sacar del cajón una historia escondida que escribí hace varios años recordando varios de estos momentos que hay a los pies del Almirante Nelson en su columna de Trafalgar. Ahí va….

Parece ser que el pintor Benjamin West tuvo una historia que contar después de la muerte del almirante Nelson en la que se predecía de algún modo su leyenda y muerte por el disparo de un francotirador francés apostado en la cofa del “Redoutable” en una otoñal mañana de poniente Gaditano.

En algún momento del año 1801, tres años después de la destrucción de la flota Napoleónica en la desembocadura de El Nilo y uno antes del comienzo de la campaña que terminó en Trafalgar, West y Nelson se encontraron en una fiesta. Durante los tres años siguientes Nelson, sin poner pie en tierra hasta Septiembre de 1805 en Spithead, perseguiría obsesivamente a Franceses y Españoles por todo el Mediterráneo, Atlántico y Mar Caribe con el único propósito de aniquilar totalmente su poder naval. Esto ocurriría el 21 de Octubre de 1805 en Trafalgar. En aquella cena, Nelson que era más bien un hombre de intrépida acción, se lamentó ante West de su limitada educación artística, pero le dijo que había una pintura que admiraba sobre todas las demás y esa era “The death of Wolfe” que representa la muerte del general James Wolfe en la batalla de Quebec (1759) durante la guerra de los siete años…..

1280px-The_Death_of_General_Wolfe_B_West,1770

…..Nelson entonces le pregunto por qué razón no tenía más pinturas de ese estilo, a lo que West respondió: “because there are no more subjects”…..“Damn it!” Respondió Nelson; “I did not think of that”…..y después de una pausa Nelson sugirió a West ir a tomar una copa de brandy a un salón contiguo……”My Lord” se aventuró West a preguntar…..”I fear that your own intrepidity may yet furnish me with another such scene, and if it should, I shall certainly avail myself of it”…….”Will you?” le preguntó Nelson mientras le servía más brandy……”will you Mr. West? Then I hope I shall die in the next Battle”.

Bueno. Entonces ya todos sabemos lo que ocurrió la tarde del 21 de Octubre de 1805 en Trafalgar a bordo del “Victory”, desarbolado y hecho astillas por las andanadas de los cañones del “Redoutable”, y así nos lo mostró West por expreso deseo de Nelson y con justicia lo describió el cirujano del “Victory”, el Irlandés William Beatty, a la izquierda de Nelson en el cuadro.

Death_of_Nelson

El cuadro realmente es una idealización del acontecimiento porque West no estaba en la batayola del “Victory” aquella mañana, pero Beatty si; por alguna razón era el ayudante del cirujano del barco. Nelson caminaba por cubierta durante el combate dirigiendo la acción con su amigo el Almirante Thomas Hardy, entonces comandante del Victory, al volverse Hardy hacia él vio que Nelson yacía en la cubierta malherido en el hombro izquierdo por un disparo que le cruzó la espalda. La bala le entró por la escapula y le atravesó en dos la medulla. Lo sé porque Beatty me dijo esto hace no mucho en un breve e interesante relato que describe con precisión el acontecimiento, como fue la herida, su muerte y como hizo la autopsia para posteriormente embalsamarlo metiendo su cuerpo en un barril de ron y especias. El librito de título breve se llama: “Authentic Narrative of the Death of Lord Nelson, with the Circumstances Preceding, Attending and Subsequent to that Event, the Professional Report of His Lordship’s Wound and Several Interesting Anecdotes”. En el momento de ser herido lo retiraron de la cubierta con un pañuelo en la cara para que nadie lo reconociera y eso no desanimara a la tripulación que permanecía enfrascada en el combate. Su muerte, como realmente ocurrió fue recreada en este cuadro de Arthur William Devis……

b94b4687c5501ee8eafc87b56b8f1d2c

Unas horas más tarde de ocurrir la escena que describo, llegaría el conocido beso de Hardy, que es el preciso momento que el cuadro recrea. Hardy bajó en dos ocasiones a la cubierta inferior para informar sobre el desarrollo del combate mientras Nelson yacía en una improvisada cama. Cuando el momento de despedirse para siempre de su amigo llegó, Nelson cercano a la muerte mandó bajar a Hardy a la cabina y después de una conversación sobre el estado del combate le dijo……”Kiss me Hardy”……Hardy se arrodillo y le besó en la mejilla, a lo que Nelson respondió: “Now I am satisfied, thank God I have done my duty”. Hardy se irguió, se puso en pie mirando a su amigo en silencio por unos instantes, volvió a arrodillarse y le beso nuevamente, esta vez en la frente. Nelson en la confusión de ver la muerte acercarse y con dificultades para ver, al besarle Hardy por segunda vez dijo….”who is that? O’Hardy….God bless you.”

Picture 082

Este acontecimiento puede no entenderse bien e incluso desde un punto de vista homófobo sacarse de contexto y verse como una situación propia de la “Royal Gay Navy” o algo ridículo e impropio de un hombre; incluso impropio para un militar o un hombre de mar a los que la virilidad se nos presupone tanto como el valor. La realidad es que esto ocurrió así, como lo contaron Beatty, Hardy y confirmaron el Reverendo Alexander Scott, capellán del Victory y Walter Burke, el sobrecargo que sujetaba la cama donde yacía Nelson; todos ellos en el cuadro. Es sin embargo un momento conmovedor y que manifiesta el espíritu de esa época. Conociendo la personalidad de Nelson es seguramente la muestra de cariño de un tipo de hombres que existieron en las cubiertas de los barcos, en la poesía, en la literatura, el arte, la música, la ciencia y la guerra; es el gesto de un verdadero hombre por su amigo con el que ha compartido momentos intensos y difíciles en los que sus vidas han peligrado. Thomas Hardy acompañó a Nelson en el Cabo San Vicente una mañana fría de febrero en el Atlántico Portugués, en el caluroso y desértico Nilo en el verano de 1798 y en otras muchas acciones y combates; eran verdaderos amigos. Este imborrable gesto romántico (en todo el sentido de la palabra excepto el sexual, heterosexual, homosexual o de una nube color de rosa) aún hoy perdura en muchos hombres y es difícil de entender para las generaciones que lo miran en las distancias de la incapacidad emocional y afectiva.

HoratioNelson1Siete años antes de esta escena, Joseph Haydn componía la “Missa in Angustiis”. La historia no sería más que la de una composición musical de excelsa belleza pero con una consecuencia histórica detrás extremadamente relevante que no todos conocemos y que cambiaría el sentido de la obra. En ese momento la carrera musical de Haydn estaba en su máximo apogeo, aunque el mundo estaba en convulsión. Los ateos, inmorales, republicanos y revolucionarios franceses amenazaban con imponer sus ideas en el continente (Esto lo digo desde la visión de entonces, como un inglés pensaría). Napoleón había ganado cuatro batallas contra Austria en poco menos de un año. El año anterior había cruzado los Alpes amenazando incluso Viena; el enano atrevido! y en mayo de 1798 se disponía a invadir Egipto con el propósito de destruir las líneas comerciales Británicas con la India y Asia. En agosto ocurriría un acontecimiento que cambiaría el mundo, junto con Trafalgar siete años después y que harían de la desazón que transmite la “Missa in Angustiis” un sonido de celebración y alegría. Sin duda alguna el enano Napoleón tuvo mucha suerte de cruzarse en dos ocasiones con la flota de Nelson en aguas del Mediterráneo y que ningún vigía en cubierta adivinase las velas enemigas en la oscuridad de la noche. Creedme, la historia de Europa sería muy diferente, ……….pero escuchad lo que entonces emanaba de las partituras de Haydn.……

https://www.youtube.com/watch?v=G5FA9zFa3R8

Una vez más tengo una historia común con todo esto. Casualmente era 1 de agosto de 2006 (parte de esto lo escribí aquella mañana al llegar a mi camarote) cuando el barco en el que navegaba por aquel entonces, el “Methane Arctic”, recalaba en la costa de Egipto para cargar gas natural en un puerto llamado Idku. Eran las 3 de la mañana y al cambiar la carta náutica para trazar un nuevo rumbo de recalada a Idku en una carta más detallada, un portulano, descubrí que este nuevo puerto estaba en una bahía muy conocida por mí en la historia. Estaba en la bahía de “Abu Qir” o “Aboukir”, situada en el Delta del Nilo entre Alejandría y Rosetta y entendí perfectamente donde me encontraba y que el amanecer que estaba viendo, que fue casual para mí, no lo fue para la flota británica del Mediterráneo mandada por Nelson. Aquella mañana, 208 años antes, Napoleón trataba de extender la guerra revolucionaria Francesa a Asia comenzando por la invasión de Egipto; con ese propósito y con un gran secretismo zarpó de la base Francesa de Toulon en Mayo de 1798 hacia Malta. El almirantazgo británico preocupado por los movimientos Franceses decidió enviar una escuadra mandada por Nelson desde su base en el Tajo, Lisboa. Nelson después de un período obligado de reposo en su amada y añorada Merton (hoy un barrio de Londres) tomó el mando de la flota. Nelson venía de ganar dos presas españolas en la batalla del Cabo San Vicente con el almirante John Jervis el día de San Valentín de 1797 y la razón de su reposo fue la pérdida del brazo derecho en el asedio de Santa Cruz de Tenerife en Julio de ese mismo año; era tuerto, o no lo era del todo pero había perdido parcialmente la visión del ojo derecho por las heridas de metralla del impacto de una bala de cañón durante un combate en Calvi, Córcega; era un oficial intrépido y muy experimentado en escaramuzas con Españoles y Franceses y bloqueos de sus bases, pero como todos: nunca había cumplido su deseo de combatir en mar abierto contra una flota enemiga, así lo cumpliría en Trafalgar. Cuando Bonaparte concluía el asedio de Malta y reemprendía viaje hacia Egipto, Nelson reunía su flota en Gibraltar y los ingleses entraban en el Mediterráneo por vez primera después de un año. Comenzaba una intrépida, extenuante, obstinada y desesperada persecución de dos meses por todo el Mediterráneo. La noche del 22 de Junio, sin avistarse mutuamente, los adelantaron, retrocedieron, recorrieron todos los rincones del Mediterráneo desde Toulon, Génova, Cerdeña, Sicilia, hasta bahías y ensenadas del Norte de Africa. Todo el mar, sin éxito pero con tenacidad. Nelson en un momento escribiría: “It is an old saying, ‘the Devil’s children have the Devil’s luck.’ I cannot find, or at this moment learn, beyond vague conjecture where the French Fleet are gone to. All my ill fortune, hitherto, has proceeded from want of frigates”. El 24 de Junio aprovisionaron en Siracusa, Nelson determinó, sin inteligencia alguna, que la flota Francesa estaba en el Mediterráneo Oriental y dirigió su flota hacia el Peloponeso. El 29 de junio Napoleón alcanzó Alejandría, desembarcó su ejército invasor, asedió la ciudad y fondeó el grueso de su flota en Abu Qir, un lugar que el almirante Brueys considero una posición defensiva formidable. En Korini (Peloponeso), Nelson recibió noticias del ataque francés a Alejandría a través de un bergantín Portugués y entonces decidió adelantar las fragatas de exploración “Alexander” y Swiftsure” a Alejandría a investigar y zarpar más tarde con flota completa en esa dirección.

El 1 de agosto los vigías de la fragata “Zealous” en un reconocimiento costero avistan 13 barcos de línea de la flota Francesa fondeada en Abu Qir y Nelson inmediatamente manda la señal a su flota: “Prepare for Battle” y poco después “Engage the enemy”. No recuerdo bien los detalles de lo que ocurrió esa mañana según lo cuenta el escritor y poeta romántico Robert Southey en su biografía de Nelson (Southey on Nelson – Harper Collins), aunque 208 años después yo estaba allí y casi pude verlo a través de mi imaginación. Podía incluso oler la madera quemada, la pólvora y ver los cascos de los barcos de línea franceses desarbolados y humeantes. Al dejar la guardia corrí a mi camarote a escribir lo que había visto: La flota francesa de Napoleón había sido quemada, hundida, apresada y aniquilada por completo.

haydn_jpgjohann_zitterer_1796

El verano de 1798 era por tanto terrorífico y cuando Haydn terminó la composición de su misa, en el catálogo aparecía como “Missa in Angustiis” o “Mass for Troubled Times”. Lo que Haydn no sabía cuando la compuso y más tarde estrenó el 15 de Sept de 1798, era que las noticias que venían del Mediterráneo Oriental y que su audiencia y él mismo debieron escuchar cambiaban el sentido de su obra: el 1 de Agosto Napoleón Bonaparte “was dealt a stunning defeat in the ‘Battle of the Nile’ by the british fleet lead by Admiral Horatio Nelson”. Por esta casualidad la misa empezó a ser conocida como “Lord Nelson’s Mass” y asi se conoce en la actualidad.

La realidad de la batalla de Trafalgar es que fué la mayor tragedia de la historia naval Española y Británica. Nelson murió como un héroe, como el hombre que había sido desde que nació, el líder no solo de una flota naval sino de un país entero. El cuerpo de Nelson permanece en la catedral de San Pablo, al contrario que todos los heroes y prohombres británicos que descansan en Westminster, y reposa en un ataúd construido con la madera del casco del “L’Orient”, el buque insignia de Napoleón hundido en la Batalla del Nilo. En España se perdió una generación entera de valientes y heroicos marinos, no solo bravos guerreros al mando de naves destinadas a la guerra, sino el espíritu de una Armada que trajo las mayores glorias a España. No me refiero a glorias militares, me refiero a la Armada ilustrada que representaban hombres de bien como Jorge Juan, Cosme Damián Churruca, Federico Gravina o Dionisio Alcalá Galiano. Esa Armada y sus hombres representan una tradición científica, técnica e incluso artística sin igual en la historia marítima de España. Fue una generación de marinos que exploró los mares mas lejanos de la Península Ibérica al tiempo que lo hacían el conocido James Cook o el francés La Perouse. Cartografiaron estrellas del cielo, tierra y mares, sentaron la bases matemáticas para realizar cálculos astronómicos y de navegación que aún hoy se usan. Investigaron formas de medir el tiempo con cronómetros marinos para poder calcular la longitud geográfica. Exploraron el continente Americano y parte de Oceanía haciendo estudios de fauna y botánica, población, costumbres indígenas, meteorología, corrientes marinas, geología y geografía física. Todos ellos formaron parte de una generación excepcional de hombres que llevarían el Imperio Español al lugar que nos corresponde en la historia y creo que de lo que ellos hicieron sí podemos sentirnos orgullosos. A veces olvidamos que nosotros también podemos sentirnos de esa manera, por lo que hemos hecho ser a otros como a los ingleses y por lo que hemos hecho por nosotros mismos. En ocasiones pienso si los ingleses nos tienen más respeto que nosotros nos tenemos a nosotros mismos y a nuestros compatriotas. El himno de la Armada Española recuerda que Imperio Español vino por los caminos del mar y que la victoria vendría en Lepanto y la muerte en Trafalgar. Los marinos Españoles que murieron en la batalla de Trafalgar o como resultas, meses después, de las heridas que sufrieron en el combate descansan hoy en el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernándo en Cádiz. Cosme Damián Churruca y Elorza, reconocido científico y brigadier Español de Motrico, Vizcaya, combatía esa mañana a bordo del buque de línea San Juan Nepomuceno. Cuando sintió que había sido herido al perder el equilibrio, bajó la mirada y vió que una bala de cañón de 18 libras le había arrancado la pierna por debajo de la rodilla. La bala después había herido a dos más por las astillas que saltaron del impacto en la cubierta, una clásica herida. Arengó a sus compañeros, se levantó y metió el muñón en un barril de harina para contener la hemorragia y mantenerse estable, murió dulcemente desangrado poco después. Seguramente nadie le recuerda, como no recordamos a otros muchos. Pero así somos……y así le recordamos al morir un día como hoy hace 210 años en el Museo del Prado pintado por Eugenio Álvarez Dumont.

Churruca_deathPor último (si habéis llegado hasta aquí), sugiero a los que estáis en Londres os metáis en la Jubilee line hasta Canary Wharf y al salir del tubo caminéis hacia el Este recorriendo Harbour Quay por Blackwall Basin a la izquierda hasta un pub a la orilla del rio llamado The Gun, en el número 27 de Coldharbour. En esa época, en esa zona de la ciudad estaban los astilleros y las fraguas donde de hacían los cañones y las balas de cañón. En sus breves temporadas de descanso Nelson se paseaba por allí inspeccionando la construcción de los cañones. Después se iba a una posada a la orilla del Támesis, donde hoy esta el pub y se encontraba con su amada Lady Hamilton (Esa es una de las historias de amor mas bonitas de la historia de las aventuras amorosas y de las infidelidades también). En el Gun se tomaban un poco de Oporto y subían al piso de arriba a recuperar el tiempo perdido y tan solo compartido en la distancia a través de apasionadas cartas de amor que aun se conservan, escritas durante tantos días en la mar combatiendo Franceses y Españoles.

Au revoire!

Dos Tejanos en un verde pasto….

…..…después de dormir desprovisto de mi cuerpo por una noche puedo decir que se duerme mucho mejor; aunque si lo hacéis es importante mencionar que al abrir los ojos por la mañana es muy recomendable tenerlo a mano para poder alcanzar la ducha sin caerse al suelo. Por supuesto al llegar a la oficina esta mañana he necesitado largarme una buena andanada de café con metralla para poder despejarme después de una plácida noche de nueve horas de sueño……

A media mañana seguía aún enclaustrado en el somnífero de la larga noche cuando empecé a abrir mis pensamientos al resplandor del día y a la en ocasiones cruel realidad del mundo, viendo las noticias de un nuevo tiroteo en el campus universitario de algún lugar de la Tierra Prometida. Las cosas que nos ocurren nunca ocurren por casualidad; con la caraja del sueño, la insensibilidad al sufrimiento originado por el asuntito eternamente discutido de la enmienda tal y cual y después de varios años en América, o mejor dicho, Texas: donde todo se puede hacer o más bien se pueden hacer tantas cosas que se nos permite poder creer y presumir de creer ser uno de los lugares del universo donde las libertades son infinitas; aterrice en la realidad de este mundo en el que vivo. Recorrí el pasillo hacia el aseo, empuje la puerta con el pulgar, el corazón, anular y el índice, la solté y al acercarme al urinario me encontré con dos tejanos hablando pausada y animadamente separados el uno del otro por un tercer urinario…….

Enseguida me dio la impresión de verlos mear como dos vaqueros machotes, metidos en sus gastados Wranglers cubiertos de polvo y barro de los caminos y las hierbas de los prados; el cinturón cargado con un pesado Revolver Colt que asoma ligeramente el cañón por debajo de la cazadora color caldera con el cuello de pana negra; las cabezas cubiertas con sombreros cutter oscuros de piel fina de castor, escondiendo bajo el ala la sombra de una larga y desconfiada mirada. He aterrizado en la gran aventura de desplazar mil cabezas de ganado Brangus, desde los pastos de Davis Mountains en el Oeste de Texas a Gallatin Valley en Montana durante la florida y siempre fría primavera tardía del Norte, que nunca alcanza a convertirse en el verano que conocemos al llegar Junio. Como en 1830 hiciera Nelson Story Jr. junto a Chris Holms y otros buscando oportunidades, recorren casi mil quinientas millas por territorio hostil donde el preciso salto del puma es letal, los coyotes en sus noches de caza de conejos animan la fiesta con aullidos y estridentes chillidos, las tormentas eléctricas son escalofriantes y el venenoso bocado de la serpiente de cascabel o el certero zarpazo del Grizzly resquebrajan al más duro; aquí no hay explicaciones que dar al desenfundar el Colt o sacar un cuchillo afilado a lo Jim Bowie, es una cuestión de sobrevivir a la natural muerte. Su viaje hacia el Norte tiene el propósito de tratar de vender por un modesto beneficio el ganado que han criado durante un par de años en el Sur. Comenzaron el largo viaje con la primavera justo después de la yerra; detrás, dos meses arreando a las tercas vacas por el desierto de Texas y Nuevo México, siguiendo la rivera del embarrado Pecos hasta los bosques de los montes de Sangre de Cristo, cruzando el Rio Arkansas hacia las tierras de los Arapaho fortificadas al Oeste por las altivas Montañas Rocosas que se levantan construyendo gloriosas parte del Great Divide que separa en dos el continente desde la Peninsula de Seward hasta la Patagonia.

El largo viaje se ha planeado alrededor de la meteorología, abandonando el calor sureño del Golfo Americano con suficiente antelación para que no sea sofocante y sin demasiada premura para alcanzar el Norte sin las trabas que suponen de las nieves en deshielo; en el exacto momento en el que las noches son aun frías, y los días soleados tratan de derretir las ultimas nieves que permanecen en los profundos y sombríos valles. En el momento en el que empujo la puerta del aseo, el ganado, una vez más, reclama un receso en el descenso hacia las plácidas praderas de Jackson, Colorado. Paran para aprovisionar, reparar vallas de las lindes y disfrutar del fresco pasto de las recién nacidas gélidas aguas del Platte, a la sombra de los abetos afilados propios de esos bosques. Los seis últimos días han sido especialmente duros, adentrándose en el corazón de los Rockies a través de la profunda garganta del Gran Thompson dejando territorio Ute al Oeste, hasta alcanzar lo más alto en Milner Pass y comenzar el descenso por las difíciles y sinuosas claras aguas del Colorado en su nacimiento valle a bajo de La Poudre Pass. Han perdido dos terneros ahogados en los rápidos del fresco rio y un tercero sacrificado por evitarle el sufrimiento de las heridas de un desafortunado encuentro con un oso negro. El descanso es sin duda merecido. Delante tienen más de veintidós días hasta poder alcanzar las praderas en las laderas de los Tetons en Wyoming y unos quince días más hasta recalar en el mercado ganadero de Bozeman. Ya casi están ahí.

Viajan acompañados por dos solidos Mustang; uno marrón oscuro, cargado de alforjas con el material de campamento, el otro marrón de lomo blanco manchado; a un lomo de la montura dos lazadas de cuerda rígida y al otro un Winchester enfundado. Ambos descansan mordisqueando la hierba atados con una suave lazada a uno de los viejos postes de roble que unen con oxidado alambre la linde de los condados de Walden, Co. y Casper, Wy. Los vaqueros los vigilan de reojo; el codo apoyado en un poste cercano, secando el sudor de la frente con la mano enfundada en un guante de piel beige que empuja suavemente el sombrero hacia la cabeza subiendo alejándose de las cejas, y cayendo, acompañado de un suspiro, hacia la nuca bronceada y polvorienta; tentando al agotamiento que empuja a reflexionar sobre la dureza de la vida en la solitaria montaña y a la vez sintiendo el alivio de disparar el pis a una verde pradera colorida con margaritas azules y amarillas. Abren la mirada levantando los parpados y las cejas acompañando el intenso cielo azul de Colorado, el sombreo hace sombra en el verde del prado y en ese relajo otean la majestuosidad de las cumbres ya lejanas de los Rockies encumbradas por Longs Peak y Mc Henry’s al fondo. En la altura de los Rockies permanece aún el frio rescoldo de las tormentas del largo invierno en los gélidos neveros que con certeza superarán este verano, evitando alcanzar las aguas de los ríos y pudiendo así continuar en las alturas un invierno tras otro sin desaparecer convirtiéndose en nieves perpetuas.

…….En Texas sigue haciendo calor y desafortunadamente al mirar no se ve más allá de los Rockies, sino la pared alicatada de azulejo cuadrado azul-verdoso del baño de la séptima planta de un edificio propiedad de una conocida compañía petrolera de Houston. Encastrados en el urinario; uno con una mano delante dentro del urinario y la otra con el codo apoyado encima del urinario como un poste sujetando la mejilla contra los nudillos; viste unos pantalones de cuadros grises, una camisa burdeos y calza unas botas de vaquero marrones de piel de “stillborn calf”, esos terneros que han muerto en el vientre de su madre durante el parto en algún rancho en Tulia o Abilene, Tx y que aún conservan la piel tan suave, tersa y blanda que es perfecta para calzarla en los pies como calcetines. Su compañero introduce la mano derecha dentro del meódromo y la otra mano le cuelga del pulgar encajado en el cinturón; lleva unos mocasines Tod’s y unos pantalones marrones con un cinturón marrón claro de cocodrilo y un polo de golf azul turquesa con el cabrio azul y rojo de la marca Chevron en el pecho y levanta la mirada perdida en el cielo azul del techo.

Por el modo amigable con el que charlan se entiende que no se conocen mucho más que de coincidir en el baño cada mañana, o las mañanas alternas de tan solo 48 semanas del año, pero por la conversación diría que llevan mucho tiempo trabajando en el mismo edificio y que han compartido ratos de urinario mirando las praderas maravillosas de los Rockies desde el bano del edificio de oficinas. Todo me hace pensar que sin duda, ambos conducen un “pick-up truck” Ford F-150 o incluso 250, tienen nacionalidad Tejana, portan algún arma y han visitado el Álamo; al menos tres de estas condiciones son imprescindibles pero no suficientes entre la especie humana para poder atreverse a considerarse uno mismo Tejano….

A veces pienso que los Tejanos son tan amables que aunque actúan como si se conociesen desde hace muchos años, probablemente no saben nada el uno del otro; o quizá todo lo contrario, llevan tantos años coincidiendo en el baño de la planta y son tan afables que conocen el uno del otro todas las anécdotas familiares, los negocios millonarios y las amantes con las que han compartido gran parte de su tiempo desde la primera meada juntos en 1988, cuando el edificio aún pertenecía a la General Motors. Si es así por supuesto han pasado juntos largos ratos bebiendo Budweiser con un grasiento sándwich de brisket con jalapeño en la mano acompañados por un partido de los Oilers de Houston en la tele de plasma de 82 pulgadas. Pensando esto dudo si cruzarme en su conversación en el tercer urinario o esperar un nuevo sitio más alejado fingiendo que voy a lavarme las manos. Finalmente me lavo las manos, empiezo a escuchar su pausada conversación a través del espejo y con curiosidad me entrometo en el urinario que les separa. Miro de reojo al tipo de la izquierda, levanto las cejas y tímidamente balbuceo…..

– what’sup……inmediatamente los dos con cierto temor se acercan un poquito más al urinario cerrando el hueco con desconfianza retomando la conversación……..

– Dud, my wif’ gave me a Smit’n’Wesson 45 Revalvr fir my 4thrd bird’de yestrde. I’ll change da’barrel with a magnes’um one fir…el otro le interrumpe.

– Purty nice man! Wif gave me a SigSaur Texas edition a coup’l yers ago for my 4frst bird’de, it has the starr engraved in the butt, sooo hot. I aw’ready have a Springfeld pistol and a Browning ra’fle to hunt in my waf’s gran’mothr ranch in Waomin’

– Oh man! Ain’t those guns fit tatanium barrl’s?

– They do, and tha muzzle throws a sweeter fird-whistl, bang- bang – el tipo emula el sonido del disparo levantando la mano izquierda y mirando al techo en el momento en el que se tira un sonoro pedo….le clavo un rayo azul con mirada de desprecio……

– I rathr prefer er’ fivteen’. 40bull’et clip, that’s tha shit-of-tha shit’man!!

– Aggg…tha er’ fivteen’ was used by that genius son of’aibitch that killed those childs yesterday in tha skool in Oregon. Se aleja y escupe en el urinario el beef jerky que llevaba un rato mascando.

– JR dude, You know what we gota do with that scum. Ther’s no nan’ellevn (911) to dial, ju gotta f’ukem up wiz another er’ fivteen. He wus packin’ four guns n’ two clips each…..gotta protect your fambly hell yesss….

– Ye, man. I now….this is all that damn black muppet we have in Washington. I coud easily take care of that bizness. Anyway, my mum bough my dad a nw barr’ll fir his 1890 Colt revalver,…..n’ oldie. She paid three grand fir that damn barr’ll. is purty diffclt to get those barrl’s, she bought it to an ool trapper….

Llego a la conclusión de que estos dos más que por el pis están aquí por la charla; igual que un español estaría en la cafetería por la charla más que por el expreso. En ese momento me doy cuenta de que yo ya estoy listo y decido pirarme en dirección al lavabo mientras sigo atendiendo su conversación; el que se llama JR vuelve a insistir……

– Es a good inves’tmnt fir a bigboy like that, 1890 has a fine great sound when spits those 38 bull’ets.

– You can allwys sel’em for mor, dice el otro mientras sacude el brazo. Zzzzzzziiiiip, se sube la portañuela, escupe, se vuelve hacia mí y se para colocándose la hebilla del cinturón mirándose al espejo mientras espera que le ceda el lavabo. Yo sigo lavándome las manos mirándoles en el espejo y pienso: este se gringo bobo se podía haber pellizcado la churra con la portañuela y al menos nos habríamos tronchado de risa un rato como remate a la conversación.

Cruzo el pasillo hacia la cocina donde siempre hay cajas y cajas de donuts, kolaches, cupcakes, bagels y palomitas. En América no está del todo bien beber a la hora de la comida como en Europa no estaría bien visto tener una conversación de armas en el baño. Tampoco está bien visto decirle a tu compañera de la oficina lo guapa que esta con ese nuevo peinado mientras te comes un donut y bebes café. Aquí te regalan palomitas y donuts en vez de botellas de vino por navidad, puedes ponerte como un mamut de gordo comiendo bagels pero no comentar sobre la pantagruélica belleza de tu compañera igual que no debes beber Chardonnay en la comida y fumarte un cigarrillo después, pero no hay problema en dejar el coche aparcado en el edificio de la oficina con un revolver del 38 en la guantera. Eso sí, que no se te ocurra meter el pistolón en la oficina porque pierdes tu trabajo en una cruel ráfaga del jefe de recursos humanos.

Cuando llegué aquí por vez primera pensé que todo es al revés, incluso de locos, luego me he ido dando cuenta de que es al revés dependiendo de los ojos con los que se mire y sigue siendo de locos aunque pretenda entenderlo desde otra perspectiva. Con el tiempo creo empezar a pensar que no es del derecho ni del revés, sino de un modo totalmente diferente y en ocasiones desconocido que no se si algún día llegare a comprender pero que sin duda puede comprenderse.

Vuelvo a mi mesa después de preparar otro café, busco el icono de google y tecleo: elpais.com. Ojeo las noticias, arrastro el cursor y veo: “Rompesuelas ya es historia”, muerto en las vegas de Tordesillas, desangrado y ensartado en la lanza de un chico Leonés de 21 años apodado “Cachobo”…..creo que a este le ha puesto el mote uno de mi pueblo diciendo: “caaacho-boobo”!! Parece que no ha cambiado mucho la cosa en el duelo hombre-animal en los últimos 5,000 años en la Península Iberica……continuo dudando sobre donde está el derecho y donde el revés, puede ser incomprensible pero lo cierto es que no todo es al revés, no siempre es divertido y muchas veces si es una locura.

En America vivimos 318 millones de personas. Sorprendentemente solo tenemos que registrar algunas de nuestras armas; los rifles cortos, las escopetas, las granadas y ametralladoras. Hay registradas unos 3.1 millones de armas. De acuerdo al Small Arms Survey de Ginebra – la fuente más fiable de información pública sobre armas – tenemos 270 millones de armas, esto supone que 89 de cada 100 personas porta un arma. Saber esto me da mucha tranquilidad si viviese en el territorio Grizzly de Montana. La realidad es que más o menos el 30% porta armas; unos no tienen ninguna, otros tienen 13 y otros creen que todos deberíamos tener muchas más; incluso un candidato a la presidencia ha dicho recientemente que si él hubiese tenido armas habría terminado el tiroteo del Oregón en un momento o que si los judíos hubiesen estado armados el holocausto podría haberse evitado. Entonces podríamos haberlo evitado! Haberlo dicho antes. Eso creo que forma parte lo que está al revés, no es divertido y es parte de la locura, igual que lo de Cachobo pero desde otra perspectiva. Afortunadamente cada día hay menos armas. Y me doy cuenta una vez más que esto es una de esas cosas que entiendo pero aun no consigo comprender.

“woodpecker” – “ciempies” – “armadillo” – “tirabuzón”….“revolcón”……

.…..anoche al llegar a casa, me descalce después de desacordonar los zapatos y me metí en el armario del dormitorio…..quiero decir que una vez desprovisto de mi cuerpo, lo introduje en el armario y estando yo fuera sentado en la cama mirándome a mí mismo allí tirado en el armario, comencé a pensar sobre el significado de la palabra “espantapájaros”…….después pensé detenidamente en la palabra “ciempiés”……no sé por qué en ese momento no se me ocurrió la palabra “revolcón”, aunque ciertamente pensé en ello y sus consecuencias……….como no quería pensar más en eso, inmediatamente cambie al inglés y pensé en las palabras “armadillo” y después en “woodpecker”……….recordé que la última vez que estuvimos juntos en Huntsville, Tx, la capital de la pena capital, vimos un pájaro carpintero y un armadillo; bebimos unas cervezas y comimos tortilla de patatas después de volar en bici entre los árboles que rodean Lake Raven..……me pico aquella araña maldita de patas peludas y ojos brillantes achinados.….

alguien tiene alguna idea de fin de semana? Algún deseo que quiera cumplir? Alguna fantasía que quiera hacer realidad? Podemos pensar sobre cómo hacerlo juntos…… podemos escribirlo.

….…sin darme cuenta me había quedado dormido sentado en el borde de la cama con la mejilla apoyada en los nudillos del codo mirando mi cuerpo arrugado metido en el armario……..disfrutando de ese duermevela comencé a despertar con la palabra “tirabuzón” impresa en el interior de los parpados cerrados como si mirase una pizarra resplandeciente en la oscuridad; de una repentina sacudida me sentí perdido en otro lugar, un lugar oscuro iluminado por galaxias de gas incandescente de muchos colores; abrí los ojos y vi el ventilador en el techo girando a toda velocidad, alimentando un torbellino, una galerna terrible con negras nubes, con rayos violentos, truenos y vientos de gran fuerza que se llevaban volando los libros, los papeles, las sabanas y las hojas de la hortensia que vive enraizada en el cabecero de mi cama; hacia tanto viento que el pelo se me metía en la cara, recline la cabeza a la derecha; la cabeza se reclino a la derecha y desde la cama vi que seguía allí metido en el armario pensando sobre el significado de la palabra “espantapájaros”…….después pensando detenidamente en la palabra “ciempiés”……..no entendí bien que hacia allí mirándome desde la cama metido en el armario evitando pensar más profundamente en la palabra “revolcón”…….

…….con un gran esfuerzo y pereza me levante de la cama en medio de la tormenta, agarre un paraguas que tenía en el cabecero de la cama, empuje con fuerza el corredor a través del poste hacia la contera hasta que conseguí desplegar los rayos, el toldo y tener el paraguas totalmente abierto…….del esfuerzo al levantarme perdí el equilibrio dando un fuerte cabezazo contra la pared que retumbó en todo el edificio despertando a mi vecina de arriba que duerme enredada entre las sabanas que el viento del cuarto hacían volar..………en ese momento del golpe me desvanecí y como el fuego de una estrella fugaz apareció la palabra “revolcón” en mis ojos………… de nuevo, una vez más como siempre en otoño, invierno, primavera y verano hay que ir a Huntsville a montar en bici……..ir a San Jacinto Battlefield a pasar la tarde del Sábado y cruzar el estrecho canal a bordo del ferry de Linchburg…….…es otoño desde hace dos décadas, cinco lustros y cuarenta y dos minutos y ninguna de la hojas de los álamos de la calle de adoquín ha alcanzado el suelo nevado aun..……mientras me incorporaba del golpe y entre abría los ojos azules, notaba las gotas de agua caer en mis mejillas, sentía el frescor de la lluvia y la fuerte brisa, los parpados me pesaban y del sopor volví a cerrar los ojos levemente sintiendo el tamborileo de las gotas de lluvia en la frente; abrí finalmente los ojos y vi el cielo azul oscuro de la habitación; conseguí incorporarme y me fui corriendo al lavabo, me enjuague la cara de espuma, estire las mejillas y me mire al espejo………..un león se mira al espejo y ve un cordero; hay un hombre sentado en las líneas de una cuartilla de papel sepia que vive bajo estrictos dictados morales y constantemente hace el mal; sediento de poder y dinero, languidece corrupto y miserable…….al mirarse al espejo se ve a sí mismo un hombre recto, misericordioso, indulgente y generoso…..padece una alucinación que lo devora, pero no lo sabe; trata de reconciliar el bien y el mal en su cabeza cuando los versos de un poema de Blake empiezan a derramarse por el cristal del espejo rebotando en las paredes y perdiéndose por el desagüe del lavabo mezclándose con la espuma que me cae por la barbilla…………

Tiger, tiger, burning bright In the forests of the night, What immortal hand or eye Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies Burnt the fire of thine eyes? On what wings dare he aspire? What the hand dare seize the fire?

And what shoulder and what art Could twist the sinews of thy heart? And when thy heart began to beat, What dread hand and what dread feet?

What the hammer? what the chain? In what furnace was thy brain? What the anvil? What dread grasp Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears, And water’d heaven with their tears, Did He smile His work to see? Did He who made the lamb make thee?

Tiger, tiger, burning bright In the forests of the night, What immortal hand or eye Dare frame thy fearful symmetry?

………me sequé las mejillas, la frente, los parpados; el paraguas se había vuelto del fuerte viento y los rayos se habían doblado, era inservible y lo tire a una papelera metálica siempre atestada de periódicos y cucuruchos de helado derretido que hay en la esquina de la calle ancha con la calle estrecha. volví caminando pausadamente bajo la lluvia al armario a recoger mi cuerpo empapado.……..intercambie mi cuerpo, lo seque, le quite los pantalones y los colgué de la percha.…….al salir del armario desabrochándome la camisa me tropecé y caí en un charco de sabanas……..cubrí a mi vecina con la camisa húmeda para que el frio viento de la galerna no la enfermase y pensé: “The righteous sinner – the tiger and the lamb – Tailormade God”………

……entonces perdí la cordura y volví a levantarme diligente para ir a trabajar como un ciudadano ejemplar pensando que contando los días en el sistema hexagesimal, por el cual los lunes son equivalentes a los viernes, hoy y mañana son el último día de la semana…..

Alguien imagina hacer algo este fin de semana?

Los vagabundos de la cosecha son poetas laureados.

Esta mañana me he despertado con una buena y esperanzadora noticia que me ha hecho pensar que al contrario de lo que muchas veces espero y pienso, el sueño americano no solo consiste en poder alcanzar la capa de la sociedad que vive en la abundancia y opulencia del éxito económico, sino que finalmente puede llegar a valorar y apreciar el trabajo de personas que hacen la aportación más importante que una sociedad que tenga la pretensión de prosperar necesita: preparación intelectual e instrucción; en resumidas cuentas educación para todos.

herrera11-94c0ecb29197da191bb81d0e9ce8f54160b5949c-s700-c85[1]En esta ocasión los laureles de la Biblioteca del Congreso coronan por primera vez en la historia la poesía de un Latinoamericano, el Mejicano-Americano Juan Felipe Herrera.

Esto tiene un enorme significado porque no ya se valora su labor literaria y docente, sino que se reconoce la importancia de la cultura y la voz del numeroso pueblo inmigrante de Estados Unidos; especialmente los de habla hispana, más numerosos que otros, aunque igualmente importantes en el éxito de la nación Americana y del continente en su conjunto.

Juan Felipe Herrera nació en 1948 en Fowler, un pueblo del condado agrícola de Fresno, California. Pasó su infancia de cosecha en cosecha, de tractor en tractor, entre camionetas cargadas de melocotones y tiendas de campaña en los campos de trabajo del Valle de San Joaquín. Su madre, María de la Luz Quintana solía recitar poemas espontáneamente. Como hicieran anteriormente los Joad, viajó con la hermana y la abuela de Juan Felipe en tren a Juárez, Chihuahua y allí las tres cruzaron la frontera en El Paso, Texas trayendo esas rimas, canciones y poemas a las cosechas de los Valles de Salinas y San Joaquín donde Juan Felipe crecería mas tarde. (Si alguien tiene interés en conocer como es esa vida podéis leer los primeros apuntes de Steinbeck que inspiraron Las Uvas de la ira; “Los Vagabundos de la Cosecha” editado por Libros del Asteroide). Otro día hablaremos de este viaje a través de la frontera del Rio Grande a través del desierto que también tengo mucha curiosidad por explorar.

Sin duda su infancia rodeada de agricultores pobres emigrados desde la orilla Sur de las turbias aguas del Rio Bravo ha definido su trabajo literario y así ha dedicado 40 años de su tiempo a promover las letras y la educación en colegios, universidades, campos de trabajo, prisiones, asociaciones juveniles y oficinas de educación de inmigrantes por los valles, pueblos y rincones de California desde San Diego a Arcata.

ninos Historias de vida como esta, no solo han inspirado las letras de Juan Felipe Herrera sino también iluminaron el talento literario de John Steinbeck, el folk de Woody Guthrie, la música de Bruce Springsteen, el activismo de César Chávez e incluso las pelis de John Ford o los dibujos animados de South Park.

Hasta Mayo de 2016, su deber como laureado de la Biblioteca del Congreso será prender la mecha del impulso poético de los americanos y promover el conocimiento y el entusiasmo por leer y escribir poesía en América…

Aquí va uno de sus poemas….

Exiles

Juan Felipe Herrera

and I heard an unending scream piercing nature.

    —from the diary of Edvard Munch, 1892

At the greyhound bus stations, at airports, at silent wharfs

the bodies exit the crafts. Women, men, children; cast out

from the new paradise.

They are not there in the homeland, in Argentina, not there

in Santiago, Chile; never there in Montevideo, Uruguay,

and they are not here

in America

They are in exile: a slow scream across a yellow bridge

the jaws stretched, widening, the eyes multiplied into blood

orbits, torn, whirling, spilling between two slopes; the sea, black,

swallowing all prayers, shadeless. Only tall faceless figures

of pain flutter across the bridge. They pace in charred suits,

the hands lift, point and ache and fly at sunset as cold dark

birds. They will hover over the dead ones: a family shattered

by military, buried by hunger, asleep now with the eyes burning

echoes calling Joaquín, María, Andrea, Joaquín, Joaquín, Andrea

en exilio

From here we see them, we the ones from here, not there or across,

only here, without the bridge, without the arms as blue liquid

quenching the secret thirst of unmarked graves, without

our flesh journeying refuge or pilgrimage; not passengers

on imaginary ships sailing between reef and sky, we that die

here awake on Harrison Street, on Excelsior Avenue clutching

the tenderness of chrome radios, whispering to the saints

in supermarkets, motionless in the chasm of playgrounds,

searching at 9 a.m. from our third floor cells, bowing mute,

shoving the curtains with trembling speckled brown hands. Alone,

we look out to the wires, the summer, to the newspaper wound

in knots as matches for tenements. We that look out from

our miniature vestibules, peering out from our old clothes,

the father’s well-sewn plaid shirt pocket, an old woman’s

oversized wool sweater peering out from the makeshift kitchen.

We peer out to the streets, to the parades, we the ones from here

not there or across, from here, only here. Where is our exile?

Who has taken it?