Dos Tejanos en un verde pasto….

…..…después de dormir desprovisto de mi cuerpo por una noche puedo decir que se duerme mucho mejor; aunque si lo hacéis es importante mencionar que al abrir los ojos por la mañana es muy recomendable tenerlo a mano para poder alcanzar la ducha sin caerse al suelo. Por supuesto al llegar a la oficina esta mañana he necesitado largarme una buena andanada de café con metralla para poder despejarme después de una plácida noche de nueve horas de sueño……

A media mañana seguía aún enclaustrado en el somnífero de la larga noche cuando empecé a abrir mis pensamientos al resplandor del día y a la en ocasiones cruel realidad del mundo, viendo las noticias de un nuevo tiroteo en el campus universitario de algún lugar de la Tierra Prometida. Las cosas que nos ocurren nunca ocurren por casualidad; con la caraja del sueño, la insensibilidad al sufrimiento originado por el asuntito eternamente discutido de la enmienda tal y cual y después de varios años en América, o mejor dicho, Texas: donde todo se puede hacer o más bien se pueden hacer tantas cosas que se nos permite poder creer y presumir de creer ser uno de los lugares del universo donde las libertades son infinitas; aterrice en la realidad de este mundo en el que vivo. Recorrí el pasillo hacia el aseo, empuje la puerta con el pulgar, el corazón, anular y el índice, la solté y al acercarme al urinario me encontré con dos tejanos hablando pausada y animadamente separados el uno del otro por un tercer urinario…….

Enseguida me dio la impresión de verlos mear como dos vaqueros machotes, metidos en sus gastados Wranglers cubiertos de polvo y barro de los caminos y las hierbas de los prados; el cinturón cargado con un pesado Revolver Colt que asoma ligeramente el cañón por debajo de la cazadora color caldera con el cuello de pana negra; las cabezas cubiertas con sombreros cutter oscuros de piel fina de castor, escondiendo bajo el ala la sombra de una larga y desconfiada mirada. He aterrizado en la gran aventura de desplazar mil cabezas de ganado Brangus, desde los pastos de Davis Mountains en el Oeste de Texas a Gallatin Valley en Montana durante la florida y siempre fría primavera tardía del Norte, que nunca alcanza a convertirse en el verano que conocemos al llegar Junio. Como en 1830 hiciera Nelson Story Jr. junto a Chris Holms y otros buscando oportunidades, recorren casi mil quinientas millas por territorio hostil donde el preciso salto del puma es letal, los coyotes en sus noches de caza de conejos animan la fiesta con aullidos y estridentes chillidos, las tormentas eléctricas son escalofriantes y el venenoso bocado de la serpiente de cascabel o el certero zarpazo del Grizzly resquebrajan al más duro; aquí no hay explicaciones que dar al desenfundar el Colt o sacar un cuchillo afilado a lo Jim Bowie, es una cuestión de sobrevivir a la natural muerte. Su viaje hacia el Norte tiene el propósito de tratar de vender por un modesto beneficio el ganado que han criado durante un par de años en el Sur. Comenzaron el largo viaje con la primavera justo después de la yerra; detrás, dos meses arreando a las tercas vacas por el desierto de Texas y Nuevo México, siguiendo la rivera del embarrado Pecos hasta los bosques de los montes de Sangre de Cristo, cruzando el Rio Arkansas hacia las tierras de los Arapaho fortificadas al Oeste por las altivas Montañas Rocosas que se levantan construyendo gloriosas parte del Great Divide que separa en dos el continente desde la Peninsula de Seward hasta la Patagonia.

El largo viaje se ha planeado alrededor de la meteorología, abandonando el calor sureño del Golfo Americano con suficiente antelación para que no sea sofocante y sin demasiada premura para alcanzar el Norte sin las trabas que suponen de las nieves en deshielo; en el exacto momento en el que las noches son aun frías, y los días soleados tratan de derretir las ultimas nieves que permanecen en los profundos y sombríos valles. En el momento en el que empujo la puerta del aseo, el ganado, una vez más, reclama un receso en el descenso hacia las plácidas praderas de Jackson, Colorado. Paran para aprovisionar, reparar vallas de las lindes y disfrutar del fresco pasto de las recién nacidas gélidas aguas del Platte, a la sombra de los abetos afilados propios de esos bosques. Los seis últimos días han sido especialmente duros, adentrándose en el corazón de los Rockies a través de la profunda garganta del Gran Thompson dejando territorio Ute al Oeste, hasta alcanzar lo más alto en Milner Pass y comenzar el descenso por las difíciles y sinuosas claras aguas del Colorado en su nacimiento valle a bajo de La Poudre Pass. Han perdido dos terneros ahogados en los rápidos del fresco rio y un tercero sacrificado por evitarle el sufrimiento de las heridas de un desafortunado encuentro con un oso negro. El descanso es sin duda merecido. Delante tienen más de veintidós días hasta poder alcanzar las praderas en las laderas de los Tetons en Wyoming y unos quince días más hasta recalar en el mercado ganadero de Bozeman. Ya casi están ahí.

Viajan acompañados por dos solidos Mustang; uno marrón oscuro, cargado de alforjas con el material de campamento, el otro marrón de lomo blanco manchado; a un lomo de la montura dos lazadas de cuerda rígida y al otro un Winchester enfundado. Ambos descansan mordisqueando la hierba atados con una suave lazada a uno de los viejos postes de roble que unen con oxidado alambre la linde de los condados de Walden, Co. y Casper, Wy. Los vaqueros los vigilan de reojo; el codo apoyado en un poste cercano, secando el sudor de la frente con la mano enfundada en un guante de piel beige que empuja suavemente el sombrero hacia la cabeza subiendo alejándose de las cejas, y cayendo, acompañado de un suspiro, hacia la nuca bronceada y polvorienta; tentando al agotamiento que empuja a reflexionar sobre la dureza de la vida en la solitaria montaña y a la vez sintiendo el alivio de disparar el pis a una verde pradera colorida con margaritas azules y amarillas. Abren la mirada levantando los parpados y las cejas acompañando el intenso cielo azul de Colorado, el sombreo hace sombra en el verde del prado y en ese relajo otean la majestuosidad de las cumbres ya lejanas de los Rockies encumbradas por Longs Peak y Mc Henry’s al fondo. En la altura de los Rockies permanece aún el frio rescoldo de las tormentas del largo invierno en los gélidos neveros que con certeza superarán este verano, evitando alcanzar las aguas de los ríos y pudiendo así continuar en las alturas un invierno tras otro sin desaparecer convirtiéndose en nieves perpetuas.

…….En Texas sigue haciendo calor y desafortunadamente al mirar no se ve más allá de los Rockies, sino la pared alicatada de azulejo cuadrado azul-verdoso del baño de la séptima planta de un edificio propiedad de una conocida compañía petrolera de Houston. Encastrados en el urinario; uno con una mano delante dentro del urinario y la otra con el codo apoyado encima del urinario como un poste sujetando la mejilla contra los nudillos; viste unos pantalones de cuadros grises, una camisa burdeos y calza unas botas de vaquero marrones de piel de “stillborn calf”, esos terneros que han muerto en el vientre de su madre durante el parto en algún rancho en Tulia o Abilene, Tx y que aún conservan la piel tan suave, tersa y blanda que es perfecta para calzarla en los pies como calcetines. Su compañero introduce la mano derecha dentro del meódromo y la otra mano le cuelga del pulgar encajado en el cinturón; lleva unos mocasines Tod’s y unos pantalones marrones con un cinturón marrón claro de cocodrilo y un polo de golf azul turquesa con el cabrio azul y rojo de la marca Chevron en el pecho y levanta la mirada perdida en el cielo azul del techo.

Por el modo amigable con el que charlan se entiende que no se conocen mucho más que de coincidir en el baño cada mañana, o las mañanas alternas de tan solo 48 semanas del año, pero por la conversación diría que llevan mucho tiempo trabajando en el mismo edificio y que han compartido ratos de urinario mirando las praderas maravillosas de los Rockies desde el bano del edificio de oficinas. Todo me hace pensar que sin duda, ambos conducen un “pick-up truck” Ford F-150 o incluso 250, tienen nacionalidad Tejana, portan algún arma y han visitado el Álamo; al menos tres de estas condiciones son imprescindibles pero no suficientes entre la especie humana para poder atreverse a considerarse uno mismo Tejano….

A veces pienso que los Tejanos son tan amables que aunque actúan como si se conociesen desde hace muchos años, probablemente no saben nada el uno del otro; o quizá todo lo contrario, llevan tantos años coincidiendo en el baño de la planta y son tan afables que conocen el uno del otro todas las anécdotas familiares, los negocios millonarios y las amantes con las que han compartido gran parte de su tiempo desde la primera meada juntos en 1988, cuando el edificio aún pertenecía a la General Motors. Si es así por supuesto han pasado juntos largos ratos bebiendo Budweiser con un grasiento sándwich de brisket con jalapeño en la mano acompañados por un partido de los Oilers de Houston en la tele de plasma de 82 pulgadas. Pensando esto dudo si cruzarme en su conversación en el tercer urinario o esperar un nuevo sitio más alejado fingiendo que voy a lavarme las manos. Finalmente me lavo las manos, empiezo a escuchar su pausada conversación a través del espejo y con curiosidad me entrometo en el urinario que les separa. Miro de reojo al tipo de la izquierda, levanto las cejas y tímidamente balbuceo…..

– what’sup……inmediatamente los dos con cierto temor se acercan un poquito más al urinario cerrando el hueco con desconfianza retomando la conversación……..

– Dud, my wif’ gave me a Smit’n’Wesson 45 Revalvr fir my 4thrd bird’de yestrde. I’ll change da’barrel with a magnes’um one fir…el otro le interrumpe.

– Purty nice man! Wif gave me a SigSaur Texas edition a coup’l yers ago for my 4frst bird’de, it has the starr engraved in the butt, sooo hot. I aw’ready have a Springfeld pistol and a Browning ra’fle to hunt in my waf’s gran’mothr ranch in Waomin’

– Oh man! Ain’t those guns fit tatanium barrl’s?

– They do, and tha muzzle throws a sweeter fird-whistl, bang- bang – el tipo emula el sonido del disparo levantando la mano izquierda y mirando al techo en el momento en el que se tira un sonoro pedo….le clavo un rayo azul con mirada de desprecio……

– I rathr prefer er’ fivteen’. 40bull’et clip, that’s tha shit-of-tha shit’man!!

– Aggg…tha er’ fivteen’ was used by that genius son of’aibitch that killed those childs yesterday in tha skool in Oregon. Se aleja y escupe en el urinario el beef jerky que llevaba un rato mascando.

– JR dude, You know what we gota do with that scum. Ther’s no nan’ellevn (911) to dial, ju gotta f’ukem up wiz another er’ fivteen. He wus packin’ four guns n’ two clips each…..gotta protect your fambly hell yesss….

– Ye, man. I now….this is all that damn black muppet we have in Washington. I coud easily take care of that bizness. Anyway, my mum bough my dad a nw barr’ll fir his 1890 Colt revalver,…..n’ oldie. She paid three grand fir that damn barr’ll. is purty diffclt to get those barrl’s, she bought it to an ool trapper….

Llego a la conclusión de que estos dos más que por el pis están aquí por la charla; igual que un español estaría en la cafetería por la charla más que por el expreso. En ese momento me doy cuenta de que yo ya estoy listo y decido pirarme en dirección al lavabo mientras sigo atendiendo su conversación; el que se llama JR vuelve a insistir……

– Es a good inves’tmnt fir a bigboy like that, 1890 has a fine great sound when spits those 38 bull’ets.

– You can allwys sel’em for mor, dice el otro mientras sacude el brazo. Zzzzzzziiiiip, se sube la portañuela, escupe, se vuelve hacia mí y se para colocándose la hebilla del cinturón mirándose al espejo mientras espera que le ceda el lavabo. Yo sigo lavándome las manos mirándoles en el espejo y pienso: este se gringo bobo se podía haber pellizcado la churra con la portañuela y al menos nos habríamos tronchado de risa un rato como remate a la conversación.

Cruzo el pasillo hacia la cocina donde siempre hay cajas y cajas de donuts, kolaches, cupcakes, bagels y palomitas. En América no está del todo bien beber a la hora de la comida como en Europa no estaría bien visto tener una conversación de armas en el baño. Tampoco está bien visto decirle a tu compañera de la oficina lo guapa que esta con ese nuevo peinado mientras te comes un donut y bebes café. Aquí te regalan palomitas y donuts en vez de botellas de vino por navidad, puedes ponerte como un mamut de gordo comiendo bagels pero no comentar sobre la pantagruélica belleza de tu compañera igual que no debes beber Chardonnay en la comida y fumarte un cigarrillo después, pero no hay problema en dejar el coche aparcado en el edificio de la oficina con un revolver del 38 en la guantera. Eso sí, que no se te ocurra meter el pistolón en la oficina porque pierdes tu trabajo en una cruel ráfaga del jefe de recursos humanos.

Cuando llegué aquí por vez primera pensé que todo es al revés, incluso de locos, luego me he ido dando cuenta de que es al revés dependiendo de los ojos con los que se mire y sigue siendo de locos aunque pretenda entenderlo desde otra perspectiva. Con el tiempo creo empezar a pensar que no es del derecho ni del revés, sino de un modo totalmente diferente y en ocasiones desconocido que no se si algún día llegare a comprender pero que sin duda puede comprenderse.

Vuelvo a mi mesa después de preparar otro café, busco el icono de google y tecleo: elpais.com. Ojeo las noticias, arrastro el cursor y veo: “Rompesuelas ya es historia”, muerto en las vegas de Tordesillas, desangrado y ensartado en la lanza de un chico Leonés de 21 años apodado “Cachobo”…..creo que a este le ha puesto el mote uno de mi pueblo diciendo: “caaacho-boobo”!! Parece que no ha cambiado mucho la cosa en el duelo hombre-animal en los últimos 5,000 años en la Península Iberica……continuo dudando sobre donde está el derecho y donde el revés, puede ser incomprensible pero lo cierto es que no todo es al revés, no siempre es divertido y muchas veces si es una locura.

En America vivimos 318 millones de personas. Sorprendentemente solo tenemos que registrar algunas de nuestras armas; los rifles cortos, las escopetas, las granadas y ametralladoras. Hay registradas unos 3.1 millones de armas. De acuerdo al Small Arms Survey de Ginebra – la fuente más fiable de información pública sobre armas – tenemos 270 millones de armas, esto supone que 89 de cada 100 personas porta un arma. Saber esto me da mucha tranquilidad si viviese en el territorio Grizzly de Montana. La realidad es que más o menos el 30% porta armas; unos no tienen ninguna, otros tienen 13 y otros creen que todos deberíamos tener muchas más; incluso un candidato a la presidencia ha dicho recientemente que si él hubiese tenido armas habría terminado el tiroteo del Oregón en un momento o que si los judíos hubiesen estado armados el holocausto podría haberse evitado. Entonces podríamos haberlo evitado! Haberlo dicho antes. Eso creo que forma parte lo que está al revés, no es divertido y es parte de la locura, igual que lo de Cachobo pero desde otra perspectiva. Afortunadamente cada día hay menos armas. Y me doy cuenta una vez más que esto es una de esas cosas que entiendo pero aun no consigo comprender.

“woodpecker” – “ciempies” – “armadillo” – “tirabuzón”….“revolcón”……

.…..anoche al llegar a casa, me descalce después de desacordonar los zapatos y me metí en el armario del dormitorio…..quiero decir que una vez desprovisto de mi cuerpo, lo introduje en el armario y estando yo fuera sentado en la cama mirándome a mí mismo allí tirado en el armario, comencé a pensar sobre el significado de la palabra “espantapájaros”…….después pensé detenidamente en la palabra “ciempiés”……no sé por qué en ese momento no se me ocurrió la palabra “revolcón”, aunque ciertamente pensé en ello y sus consecuencias……….como no quería pensar más en eso, inmediatamente cambie al inglés y pensé en las palabras “armadillo” y después en “woodpecker”……….recordé que la última vez que estuvimos juntos en Huntsville, Tx, la capital de la pena capital, vimos un pájaro carpintero y un armadillo; bebimos unas cervezas y comimos tortilla de patatas después de volar en bici entre los árboles que rodean Lake Raven..……me pico aquella araña maldita de patas peludas y ojos brillantes achinados.….

alguien tiene alguna idea de fin de semana? Algún deseo que quiera cumplir? Alguna fantasía que quiera hacer realidad? Podemos pensar sobre cómo hacerlo juntos…… podemos escribirlo.

….…sin darme cuenta me había quedado dormido sentado en el borde de la cama con la mejilla apoyada en los nudillos del codo mirando mi cuerpo arrugado metido en el armario……..disfrutando de ese duermevela comencé a despertar con la palabra “tirabuzón” impresa en el interior de los parpados cerrados como si mirase una pizarra resplandeciente en la oscuridad; de una repentina sacudida me sentí perdido en otro lugar, un lugar oscuro iluminado por galaxias de gas incandescente de muchos colores; abrí los ojos y vi el ventilador en el techo girando a toda velocidad, alimentando un torbellino, una galerna terrible con negras nubes, con rayos violentos, truenos y vientos de gran fuerza que se llevaban volando los libros, los papeles, las sabanas y las hojas de la hortensia que vive enraizada en el cabecero de mi cama; hacia tanto viento que el pelo se me metía en la cara, recline la cabeza a la derecha; la cabeza se reclino a la derecha y desde la cama vi que seguía allí metido en el armario pensando sobre el significado de la palabra “espantapájaros”…….después pensando detenidamente en la palabra “ciempiés”……..no entendí bien que hacia allí mirándome desde la cama metido en el armario evitando pensar más profundamente en la palabra “revolcón”…….

…….con un gran esfuerzo y pereza me levante de la cama en medio de la tormenta, agarre un paraguas que tenía en el cabecero de la cama, empuje con fuerza el corredor a través del poste hacia la contera hasta que conseguí desplegar los rayos, el toldo y tener el paraguas totalmente abierto…….del esfuerzo al levantarme perdí el equilibrio dando un fuerte cabezazo contra la pared que retumbó en todo el edificio despertando a mi vecina de arriba que duerme enredada entre las sabanas que el viento del cuarto hacían volar..………en ese momento del golpe me desvanecí y como el fuego de una estrella fugaz apareció la palabra “revolcón” en mis ojos………… de nuevo, una vez más como siempre en otoño, invierno, primavera y verano hay que ir a Huntsville a montar en bici……..ir a San Jacinto Battlefield a pasar la tarde del Sábado y cruzar el estrecho canal a bordo del ferry de Linchburg…….…es otoño desde hace dos décadas, cinco lustros y cuarenta y dos minutos y ninguna de la hojas de los álamos de la calle de adoquín ha alcanzado el suelo nevado aun..……mientras me incorporaba del golpe y entre abría los ojos azules, notaba las gotas de agua caer en mis mejillas, sentía el frescor de la lluvia y la fuerte brisa, los parpados me pesaban y del sopor volví a cerrar los ojos levemente sintiendo el tamborileo de las gotas de lluvia en la frente; abrí finalmente los ojos y vi el cielo azul oscuro de la habitación; conseguí incorporarme y me fui corriendo al lavabo, me enjuague la cara de espuma, estire las mejillas y me mire al espejo………..un león se mira al espejo y ve un cordero; hay un hombre sentado en las líneas de una cuartilla de papel sepia que vive bajo estrictos dictados morales y constantemente hace el mal; sediento de poder y dinero, languidece corrupto y miserable…….al mirarse al espejo se ve a sí mismo un hombre recto, misericordioso, indulgente y generoso…..padece una alucinación que lo devora, pero no lo sabe; trata de reconciliar el bien y el mal en su cabeza cuando los versos de un poema de Blake empiezan a derramarse por el cristal del espejo rebotando en las paredes y perdiéndose por el desagüe del lavabo mezclándose con la espuma que me cae por la barbilla…………

Tiger, tiger, burning bright In the forests of the night, What immortal hand or eye Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies Burnt the fire of thine eyes? On what wings dare he aspire? What the hand dare seize the fire?

And what shoulder and what art Could twist the sinews of thy heart? And when thy heart began to beat, What dread hand and what dread feet?

What the hammer? what the chain? In what furnace was thy brain? What the anvil? What dread grasp Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears, And water’d heaven with their tears, Did He smile His work to see? Did He who made the lamb make thee?

Tiger, tiger, burning bright In the forests of the night, What immortal hand or eye Dare frame thy fearful symmetry?

………me sequé las mejillas, la frente, los parpados; el paraguas se había vuelto del fuerte viento y los rayos se habían doblado, era inservible y lo tire a una papelera metálica siempre atestada de periódicos y cucuruchos de helado derretido que hay en la esquina de la calle ancha con la calle estrecha. volví caminando pausadamente bajo la lluvia al armario a recoger mi cuerpo empapado.……..intercambie mi cuerpo, lo seque, le quite los pantalones y los colgué de la percha.…….al salir del armario desabrochándome la camisa me tropecé y caí en un charco de sabanas……..cubrí a mi vecina con la camisa húmeda para que el frio viento de la galerna no la enfermase y pensé: “The righteous sinner – the tiger and the lamb – Tailormade God”………

……entonces perdí la cordura y volví a levantarme diligente para ir a trabajar como un ciudadano ejemplar pensando que contando los días en el sistema hexagesimal, por el cual los lunes son equivalentes a los viernes, hoy y mañana son el último día de la semana…..

Alguien imagina hacer algo este fin de semana?

Los vagabundos de la cosecha son poetas laureados.

Esta mañana me he despertado con una buena y esperanzadora noticia que me ha hecho pensar que al contrario de lo que muchas veces espero y pienso, el sueño americano no solo consiste en poder alcanzar la capa de la sociedad que vive en la abundancia y opulencia del éxito económico, sino que finalmente puede llegar a valorar y apreciar el trabajo de personas que hacen la aportación más importante que una sociedad que tenga la pretensión de prosperar necesita: preparación intelectual e instrucción; en resumidas cuentas educación para todos.

herrera11-94c0ecb29197da191bb81d0e9ce8f54160b5949c-s700-c85[1]En esta ocasión los laureles de la Biblioteca del Congreso coronan por primera vez en la historia la poesía de un Latinoamericano, el Mejicano-Americano Juan Felipe Herrera.

Esto tiene un enorme significado porque no ya se valora su labor literaria y docente, sino que se reconoce la importancia de la cultura y la voz del numeroso pueblo inmigrante de Estados Unidos; especialmente los de habla hispana, más numerosos que otros, aunque igualmente importantes en el éxito de la nación Americana y del continente en su conjunto.

Juan Felipe Herrera nació en 1948 en Fowler, un pueblo del condado agrícola de Fresno, California. Pasó su infancia de cosecha en cosecha, de tractor en tractor, entre camionetas cargadas de melocotones y tiendas de campaña en los campos de trabajo del Valle de San Joaquín. Su madre, María de la Luz Quintana solía recitar poemas espontáneamente. Como hicieran anteriormente los Joad, viajó con la hermana y la abuela de Juan Felipe en tren a Juárez, Chihuahua y allí las tres cruzaron la frontera en El Paso, Texas trayendo esas rimas, canciones y poemas a las cosechas de los Valles de Salinas y San Joaquín donde Juan Felipe crecería mas tarde. (Si alguien tiene interés en conocer como es esa vida podéis leer los primeros apuntes de Steinbeck que inspiraron Las Uvas de la ira; “Los Vagabundos de la Cosecha” editado por Libros del Asteroide). Otro día hablaremos de este viaje a través de la frontera del Rio Grande a través del desierto que también tengo mucha curiosidad por explorar.

Sin duda su infancia rodeada de agricultores pobres emigrados desde la orilla Sur de las turbias aguas del Rio Bravo ha definido su trabajo literario y así ha dedicado 40 años de su tiempo a promover las letras y la educación en colegios, universidades, campos de trabajo, prisiones, asociaciones juveniles y oficinas de educación de inmigrantes por los valles, pueblos y rincones de California desde San Diego a Arcata.

ninos Historias de vida como esta, no solo han inspirado las letras de Juan Felipe Herrera sino también iluminaron el talento literario de John Steinbeck, el folk de Woody Guthrie, la música de Bruce Springsteen, el activismo de César Chávez e incluso las pelis de John Ford o los dibujos animados de South Park.

Hasta Mayo de 2016, su deber como laureado de la Biblioteca del Congreso será prender la mecha del impulso poético de los americanos y promover el conocimiento y el entusiasmo por leer y escribir poesía en América…

Aquí va uno de sus poemas….

Exiles

Juan Felipe Herrera

and I heard an unending scream piercing nature.

    —from the diary of Edvard Munch, 1892

At the greyhound bus stations, at airports, at silent wharfs

the bodies exit the crafts. Women, men, children; cast out

from the new paradise.

They are not there in the homeland, in Argentina, not there

in Santiago, Chile; never there in Montevideo, Uruguay,

and they are not here

in America

They are in exile: a slow scream across a yellow bridge

the jaws stretched, widening, the eyes multiplied into blood

orbits, torn, whirling, spilling between two slopes; the sea, black,

swallowing all prayers, shadeless. Only tall faceless figures

of pain flutter across the bridge. They pace in charred suits,

the hands lift, point and ache and fly at sunset as cold dark

birds. They will hover over the dead ones: a family shattered

by military, buried by hunger, asleep now with the eyes burning

echoes calling Joaquín, María, Andrea, Joaquín, Joaquín, Andrea

en exilio

From here we see them, we the ones from here, not there or across,

only here, without the bridge, without the arms as blue liquid

quenching the secret thirst of unmarked graves, without

our flesh journeying refuge or pilgrimage; not passengers

on imaginary ships sailing between reef and sky, we that die

here awake on Harrison Street, on Excelsior Avenue clutching

the tenderness of chrome radios, whispering to the saints

in supermarkets, motionless in the chasm of playgrounds,

searching at 9 a.m. from our third floor cells, bowing mute,

shoving the curtains with trembling speckled brown hands. Alone,

we look out to the wires, the summer, to the newspaper wound

in knots as matches for tenements. We that look out from

our miniature vestibules, peering out from our old clothes,

the father’s well-sewn plaid shirt pocket, an old woman’s

oversized wool sweater peering out from the makeshift kitchen.

We peer out to the streets, to the parades, we the ones from here

not there or across, from here, only here. Where is our exile?

Who has taken it?